quién necesita a dios para acostarse solo
todas las voces desde dentro
reclaman ya su lugar
y en el silencio
la ausencia no se hace menos densa
quién volverá a decirme que no soy más
domingo, 20 de marzo de 2011
sábado, 19 de marzo de 2011
solicitud de los gestos
de retraso
siempre de retraso
pero solo el tiempo de retraso
sola la memoria
qué infancia triste
a la que también
yo llegaría tarde
como a cualquier otra costumbre
siempre de retraso
pero solo el tiempo de retraso
sola la memoria
qué infancia triste
a la que también
yo llegaría tarde
como a cualquier otra costumbre
jueves, 17 de febrero de 2011
de camino
embestir la luz con la osamenta de un carnero y que nada abrase sino hueso fósil e inercia. y en esta desnudez de algo como bruto caer más aún a tumbos sordo al silencio más sordo de un espacio donde no. del resto, del hábito de la memoria, palabras y más palabras, y literatura, y amor.
domingo, 13 de febrero de 2011
sencillamente
si estoy aquí
no es para escucharte,
porque yo mismo no oigo nada,
y ¿qué podría comprender si oyese?
si estoy aquí
es porque fuera llueve
y mi piel siente la humedad y también el frío,
y duele, solo sé que duele,
amor mío.
no es para escucharte,
porque yo mismo no oigo nada,
y ¿qué podría comprender si oyese?
si estoy aquí
es porque fuera llueve
y mi piel siente la humedad y también el frío,
y duele, solo sé que duele,
amor mío.
lunes, 25 de octubre de 2010
copia de copia de copia...
copia de copia de copia...
eso es lo que eres,
y paradójicamente, siempre tú,
siempre el mismo
al que de niño
una madre lamentó perder
eso es lo que eres,
y paradójicamente, siempre tú,
siempre el mismo
al que de niño
una madre lamentó perder
domingo, 17 de octubre de 2010
17102010
flotar del silencio
en el silencio
y el absurdo sin fin
más absurdo aún cuando la memoria
no rescata su principio
no nos deja nada
a que agarrarse
que suplicar
si acaso el mundo en que ya
no se cabe
y el presentimiento de no tener
el desamor de no ser
la incapacidad para elegir más
que flotar a la deriva
y otro nombre con que llamarse
en este
o en otro lugar
en el silencio
y el absurdo sin fin
más absurdo aún cuando la memoria
no rescata su principio
no nos deja nada
a que agarrarse
que suplicar
si acaso el mundo en que ya
no se cabe
y el presentimiento de no tener
el desamor de no ser
la incapacidad para elegir más
que flotar a la deriva
y otro nombre con que llamarse
en este
o en otro lugar
sábado, 4 de septiembre de 2010
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