si buscas lo que no está
encontrás tu propia imagen
pero no te reconocerás
viernes, 9 de abril de 2010
Tránsito
ruina del instante
y en un instante sin hogar nunca
¿me sabías mirarte?
tampoco en la caída
una mano otra mano siente más
y en un instante sin hogar nunca
¿me sabías mirarte?
tampoco en la caída
una mano otra mano siente más
jueves, 8 de abril de 2010
Al poeta Robert Desnos, a quien canta Jean Ferrat, que dicen que murió en Theresienstadt
desnos desde nunca
y aun más nunca la nada desnos
que entre las trampas de dice nada más que nada me dices
nada a la pregunta con que ahora suicidan píxeles
la imagen que te hace ya
pero es que este aquí miéntese en mí
desnos
incluso si el animal que me arrebata a interrogarte lo imposible
es más sincero que esta lengua en que se nos delata
todo lo que no
y aunque es cierto que en innumerables multiplicaciones
el artefacto que compongo y simulo dirigirte
no espera tu respuesta ni cree siquiera en la suya propia
(o que la haya)
en otras versiones eres lo que sí
por lo que desnos desde siempre
y aun más que siempre la rabia desnos
dame desde nunca
con el llanto sordo del animal que muere la muerte sola
y en esa derrota nos baste decir
y aun más nunca la nada desnos
que entre las trampas de dice nada más que nada me dices
nada a la pregunta con que ahora suicidan píxeles
la imagen que te hace ya
pero es que este aquí miéntese en mí
desnos
incluso si el animal que me arrebata a interrogarte lo imposible
es más sincero que esta lengua en que se nos delata
todo lo que no
y aunque es cierto que en innumerables multiplicaciones
el artefacto que compongo y simulo dirigirte
no espera tu respuesta ni cree siquiera en la suya propia
(o que la haya)
en otras versiones eres lo que sí
por lo que desnos desde siempre
y aun más que siempre la rabia desnos
dame desde nunca
con el llanto sordo del animal que muere la muerte sola
y en esa derrota nos baste decir
viernes, 26 de marzo de 2010
La promesa de un geranio
el tiempo es mañana o también anteayer
y ya hoy nunca fue ni será
hoy
solo estoy de paso
hoy
puedo perderme sin propósito
hoy
echo al olvido la memoria
hoy
con las manos vacías no quiero
el tiempo vendrá de lejos y me ignorará
pero yo nunca habré existido
y ya hoy nunca fue ni será
hoy
solo estoy de paso
hoy
puedo perderme sin propósito
hoy
echo al olvido la memoria
hoy
con las manos vacías no quiero
el tiempo vendrá de lejos y me ignorará
pero yo nunca habré existido
viernes, 19 de marzo de 2010
Observación y escolio
en otra carne varar y varar como si neverland
y nunca quemar las naves porque para qué
(escolio)
y nunca quemar las naves porque para qué
(escolio)
de qué país de la infancia se venir a ordenarte inmundación sin tregua con el desorden del viejo desconcierto del amor armado para la guerra si a la guerra los niños solo saben jugar con parodia de mimo pero sin rabia
y aun si la ceniza de sus pecios profetizase algo más que silencio, y silencio tras silencio, el ciego instinto de no reblar cuando lo más se ha perdido pero queda tiempo y el olvido que nos tienta a ser lo que no
y aun si la ceniza de sus pecios profetizase algo más que silencio, y silencio tras silencio, el ciego instinto de no reblar cuando lo más se ha perdido pero queda tiempo y el olvido que nos tienta a ser lo que no
miércoles, 10 de marzo de 2010
la verdad
te he reconocido
como inevitable era reconocerte
como prehistórico el andamiaje que se levanta contra las faces del devenir
la devoción de la espera
o también -cómo no- su indiferencia hacia sí
te he reconocido
mi mucho más que nunca
mi reencuentro con el desasosiego de a cada instante
que ronda y ronda del otro lado de los barrotes esta jaula incapaz
y yo no sé qué olvido o qué ignorancia
qué rastrero arraigo a entretinieblas
me puede incluso entremáscaras incluso más entre piel y piel
pero el caso es que por no hablarte me he cambiado de acera
y aunque ahora lamente esta cobardía
ya ni siquiera -la verdad- he atinado a mirarte otra vez
como inevitable era reconocerte
como prehistórico el andamiaje que se levanta contra las faces del devenir
la devoción de la espera
o también -cómo no- su indiferencia hacia sí
te he reconocido
mi mucho más que nunca
mi reencuentro con el desasosiego de a cada instante
que ronda y ronda del otro lado de los barrotes esta jaula incapaz
y yo no sé qué olvido o qué ignorancia
qué rastrero arraigo a entretinieblas
me puede incluso entremáscaras incluso más entre piel y piel
pero el caso es que por no hablarte me he cambiado de acera
y aunque ahora lamente esta cobardía
ya ni siquiera -la verdad- he atinado a mirarte otra vez
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